EMBALSE DEL DIQUE SAN ROQUE: ¿TIENE VENCIMIENTO?
"Cuánto puede vivir un lago? ¿Es cierto que los
embalses dejan de ser saludables a partir de una determinada cantidad de años?
Si es así ¿En qué etapa se encuentra el lago San Roque? ¿Por qué es cada vez
más habitual la proliferación de algas y ese olor nauseabundo que invade buena
parte de Carlos Paz? ¿Tienen que empezar a preocuparse los cordobeses que
perciben ese sabor extraño en el agua? ¿Qué hacer con un embalse que cumplió su
etapa? ¿Qué hay de los peces muertos que aparecieron flotando en las costas del
San Roque? ¿Quién miente y quién dice la verdad sobre el lago, la Provincia que
quita dramatismo o las prestatarias regionales que exigen soluciones de fondo e
inmediatas? ¿Por qué el San Roque comenzó a aba s t e c e r a Unqu illo y
Mendiolaza? ¿No era que ya no daba más abasto?
Son tantas las preguntas que se pueden hacer sobre uno de
los embalses más famosos de la Argentina como respuestas encuentra uno. No hay
unanimidad en las apreciaciones. Para algunos especialistas, el San Roque vive
el deterioro de un lago que sobrepasó el siglo de vida. Para otros, aún tiene
cuerda para rato y por eso hasta lo habilitan para abastecer a nuevas
localidades. En el medio, los consumidores ponen el grito en el cielo porque el
agua se torna cada vez menos apta para su consumo. Mientras tanto, Aguas
Cordobesas reconoce que la cantidad de algas por litro excede varias veces el
promedio habitual para un embalse y la subsecretaría de Recursos Hídricos
intenta poner paños fríos a las acusaciones de las organizaciones ecologistas
que la apuntan como la principal responsable del déficit hídrico de la zona.
Así las cosas, el lago vive su peor momento histórico. Al
avanzado proceso de eutrofización hay que añadir la bajante pronunciada que
evidencia durante largos meses, producto de los extensos períodos de s equí a y
e l crecimi ento exponencial de la demanda de agua en la ciudad de Córdoba y
otras localidades.
"Ya sabemos cómo está el San Roque, que tiene un
tiempo futuro de vida corto. Para la latitud que nos encontramos, ese embalse
tendría una utilidad de 150 años si estuviera bien cuidado, cosa que no ha
sucedido. Pero con 120 años a cuestas no se sabe bien cuánto durará",
sostiene el ingeniero químico Juan Carlos Paesani, integrante de la Fundación
Educación, Ambiente y Trabajo (Funeat).
A pesar de su presente, el San Roque no siempre es una
prioridad del Estado. Los progresos que se lograron en los últimos años fueron
gracias a que se logró avanzar con la obra de cloacas en varias localidades y
así, disminuir el grado de nutrientes orgánicos que recibe el embalse. Sin
embargo, la gran maCon 120 años a cuestas, el embalse atraviesa una etapa
crucial. El crecimiento de las poblaciones a su alrededor y la decisión de que
siga abasteciendo a nuevas localidades lo exigen al máximo. La bajante y la
eutrofización se hacen cada vez más notorias.
La difícil situación del lago San Roque
Sin embargo, mayoría de la población que habita el Sur de
Punilla y Carlos Paz no trata sus efluentes cloacales y son volcados
directamente al lago o terminan contaminando las napas subterráneas. Las
consecuencias se vieron el año último, con aquel manto verde que cubrió la
desembocadura del río San Antonio a la altura delpuente central, y se perciben
ahora,con la mortandad de peces y camarones producto de la toxina quedespiden
las algas generadas por elexceso de nutrientes.
¿Cuánto duran los lagos?
No hay certezas científicas sobre el período de vida de
los lagos artificiales. De hecho, hay quienes echan por tierra esta teoría y
aseguran que todo pasa por el cuidado del embalse y la conducta de las
poblaciones que habitan a su alrededor. Mientras mejor estén tratados los
efluentes, más controladas las erosiones, y por consiguiente los sedimentos que
recibe el espejo de agua, más aún se prolonga su vida útil.
Antonio Palau Ybars, gerente de Medio Ambiente de Centrales Hidráulicas y
Doctor en Ciencias Biológicas de la Universidad de Barcelona , explica el
proceso de colmatación que influye en la pérdida de capacidad de los embalses.
"Junto con el agua, los embalses regulan también los aportes de materiales
en suspensión y los arrastres de sólidos transportados por los ríos. El balance
de esta regulación tiene como resultado una retención neta de todos estos
materiales en forma de sedimentos, dando lugar a la colmatación", apunta.
"La colmatación, junto con la eutrofización, son sin
duda las dos principales afecciones ambientales de los embalses a nivel
mundial. Los sedimentos procedentes de las cuencas de drenaje son retenidos en
su gran mayoría en los vasos de los embalses, dando lugar a una serie de
efectos bien conocidos, desde la pérdida de su capacidad de almacenamiento de
agua hasta la limitación del uso recreativo de los lagos o la propensión a la
eutrofia", resalta el especialista.
Para Palau, la mejor manera de acompañar este proceso es
a través de un control decenal del volumen de sedimentos almacenados y
controles extraordinarios después de grandes crecidas, que es cuando el embalse
se aterra. No son pocos los ingenieros argentinos que calculan entre 120 y 150
años la vida de un lago artificial, aunque todos coinciden que depende de las
condiciones particulares de cada uno de ellos.
"El lago San Roque comenzó a embalsarse en 1891 y
hoy tiene 120 años. De todas maneras, una vez que se cumple un período es
posible que pueda ser reciclado, de la misma manera que puede reciclarse el
reactor de una central nuclear luego de una determinada cantidad de años. En
estos casos, el tema pasa por saber adónde se lleva el agua en el marco de este
proceso", señala Paesani.
Calidad.
Para Italo Chini, ex director de estudios y Proyectos de
la ex dirección de Hidráulica, los sedimentos son un factor clave pa ra
explicar el proceso de colmatación de un embalse. A ún así, asegura que esta
presencia en el lago San Roque se encuentra dentro de los índices normales para
un lago de más de un siglo."Ha c e pocos años s e hi zo una cuantificación
de sedimentos en el San Roque y los valores estaban dentro de los parámetros
normales. Las explicaciones del presente del lago hay que buscarlas por otro
lado", sostiene. "Cuando e l l a go empieza a colmatarse deja de
actuar como reservorio. En el caso del San Roque, es necesario que se cuiden
los faldeos y que se evite el desmonte porque eso luego repercute en la cantidad
de sedimentos artificiales que van a parar al espejo de agua", sigue.
El anuncio reciente de la presidente Cristina Fernández, quien prometió aportar
fondos para reparar el canal Córdoba-Los Molinos que permitiría traer agua
desde aquel embalse, fue bienvenido por las prestadoras punillenses, y
especialmente en Carlos Paz. El canal se dejó de usar porque en el trayecto
perdía casi el 70% del agua transportada y esto llevó a que todas las miradas
apuntaran al San Roque. ¿Se verá más aliviado a partir de ahora?
"Hay que ver cuándo van a llegar los fondos para la
obra, cuándo se van a iniciar los trabajos y cuánto va a durar la reparación de
todo el ducto", señala un especialista de Carlos Paz. Mientras tanto,
Chini asegura que la situación del lago es "malísima" y carga las
tintas sobre las políticas hídricas de la Provincia. "No hay una política
hídrica. Después de 1950, cuando se hizo un estudio de provisión de agua,
dejaron
de existir las políticas hídricas en Córdoba", sostiene."
ENTRECOMILLADO ARTÍCULO: LA JORNADA VILLA
CARLOS PAZ - Domingo 10 de Abril de 2011


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